PlayJam GameStick fue una de las microconsolas Android surgidas en 2013. El sistema concentraba el hardware en un pequeño dispositivo HDMI similar en tamaño a una memoria USB y utilizaba un mando Bluetooth; cuando no se usaba, el propio stick podía guardarse dentro del controlador. El proyecto fue financiado mediante Kickstarter y sufrió varios retrasos de producción antes de su lanzamiento comercial en noviembre de 2013. Ejecutaba una versión adaptada de Android y descargaba los juegos mediante Wi-Fi desde el servicio de PlayJam, almacenándolos localmente.