OUYA nació en 2012 mediante una espectacular campaña de Kickstarter que recaudó más de 8,5 millones de dólares, muy por encima de los 950.000 solicitados. La consola llegó a los primeros patrocinadores en 2013 y posteriormente a las tiendas, apostando por Android y una plataforma abierta que facilitaba la publicación de juegos por desarrolladores independientes. Se convirtió en uno de los ejemplos más representativos de la breve oleada de microconsolas Android de principios de la década de 2010.