Lanzada inicialmente en Canadá en diciembre de 2012 y posteriormente en Europa en 2013, Wii mini fue la última gran revisión de Wii. Nintendo simplificó notablemente el hardware para reducir su precio, eliminando la conexión a Internet, la ranura SD y la compatibilidad con juegos y accesorios de GameCube. Su llamativo diseño rojo y negro también sustituyó la ranura frontal por una unidad de disco con tapa superior.