Desarrollada por Wow! Stuff en colaboración con la conocida marca británica Puzzler, esta peculiar portátil trasladó sus pasatiempos de lógica, palabras y números al videojuego. A diferencia de muchas máquinas electrónicas de puzles de la época, utilizaba cartuchos intercambiables, que permitían ampliar la colección de juegos y desafíos disponibles.