El Takara Popira apareció en Japón en 2000 como un peculiar sistema Plug & Play dedicado a los videojuegos musicales. Utilizaba cuatro grandes botones para seguir el ritmo de las canciones y podía ampliar su contenido mediante cartuchos intercambiables, dando origen a una familia que posteriormente continuaría con Popira 2, Taiko de Popira y Jumpin' Popira.