Nintendo lanzó Game Boy Pocket en Japón el 21 de julio de 1996 como rediseño de la Game Boy original. Conservó la compatibilidad con los cartuchos de Game Boy, pero redujo considerablemente el tamaño y el peso del aparato y sustituyó la pantalla verdosa original por una LCD de aspecto más neutro y mejor contraste. Funcionaba con dos pilas AAA en lugar de las cuatro AA del modelo DMG-01. También adoptó un conector Link más pequeño, que obligaba a utilizar un adaptador para enlazarla directamente con una Game Boy original. Fue una revisión de la plataforma existente, no una nueva generación de software.