Mattel lanzó HyperScan en Estados Unidos en octubre de 2006 con una propuesta poco habitual: combinar videojuegos en CD-ROM con tarjetas coleccionables IntelliCard basadas en RFID. La consola incorporaba un lector de 13,56 MHz capaz de leer y escribir datos en esas tarjetas, que podían desbloquear personajes, modificar habilidades y conservar progresos para utilizarlos posteriormente. El sistema se dirigía especialmente al público juvenil y recibió juegos basados en licencias como X-Men y Ben 10. Su vida comercial fue muy corta y Mattel abandonó la plataforma al año siguiente.