Tomy lanzó en Japón en 1982 el Pyūta, posteriormente comercializado en otros mercados como Tomy Tutor y Grandstand Tutor. Aunque se presentó con una orientación accesible para niños y educación, su hardware era inusualmente avanzado: empleaba el procesador de 16 bits TMS9995 de Texas Instruments, acompañado por vídeo TMS9918 y sonido SN76489. Su arquitectura tenía similitudes con la familia TI-99, aunque no era compatible con ella. Tomy buscó así combinar programación, dibujo y videojuegos en un ordenador doméstico procedente de una compañía conocida principalmente por sus juguetes.