La Sony PSX DESR-7000 apareció en Japón en 2003 como un singular intento de fusionar una PlayStation 2 con un centro multimedia doméstico. Incorporaba el hardware de PS2, compatibilidad con juegos de PlayStation y PlayStation 2, un disco duro de 250 GB y funciones de grabación de televisión y DVD, anticipando la creciente integración entre videojuegos y entretenimiento multimedia que caracterizaría a las siguientes generaciones de consolas.