Sony introdujo PlayStation 3 Slim en 2009 como una profunda revisión física de PlayStation 3. El modelo redujo de forma notable el tamaño, el peso y el consumo eléctrico respecto a las primeras PS3, manteniendo el procesador Cell, el soporte Blu-ray Disc, disco duro interno y PlayStation Network. También estrenó un logotipo y una identidad visual renovados para la plataforma. A diferencia de determinadas PS3 Fat iniciales, la Slim no ofrecía compatibilidad con juegos de PlayStation 2. Su llegada marcó una segunda etapa comercial para PS3, con un diseño más sencillo y eficiente.