Sanyo lanzó 3DO TRY IMP-21J en Japón en 1994 como reproductor compatible con la especificación 3DO Interactive Multiplayer. Igual que los modelos Panasonic y GoldStar, podía ejecutar el catálogo común de software 3DO en CD-ROM porque la plataforma se basaba en un diseño licenciado a distintos fabricantes. Sanyo adoptó una carcasa propia de carga superior y comercializó la máquina exclusivamente en Japón. Su existencia ilustra una de las características más peculiares del proyecto 3DO: varias compañías de electrónica podían fabricar sistemas compatibles entre sí sin que The 3DO Company produjera directamente la consola.