La Super Famicom fue la sucesora japonesa de Famicom y la entrada de Nintendo en la generación de 16 bits. Destacó por sus capacidades gráficas, incluido Mode 7, y por el sistema de sonido basado en el SPC700. Sus cartuchos podían incorporar chips adicionales como Super FX, SA-1 o DSP para ampliar las capacidades de la consola.