Nintendo lanzó Game Boy Advance el 21 de marzo de 2001 en Japón, el 11 de junio en Norteamérica y el 22 de junio en Europa. La nueva portátil incorporó un procesador ARM de 32 bits y una pantalla en color de 240 × 160 píxeles, dando un salto técnico importante respecto a Game Boy Color. Conservó compatibilidad con los cartuchos de Game Boy y Game Boy Color mediante hardware adicional, mientras que sus propios juegos utilizaron cartuchos específicos de menor tamaño. También podía conectarse a Nintendo GameCube en determinados títulos, anticipando una relación más estrecha entre las plataformas doméstica y portátil de Nintendo.