Mattel Electronics Auto Race, desarrollado en 1976, fue uno de los dispositivos fundamentales en el nacimiento del videojuego electrónico portátil. Diseñado inicialmente por George Klose, utilizaba tecnología derivada de las calculadoras electrónicas. Mattel recurrió a Rockwell International, donde el ingeniero Mark Lesser adaptó el hardware y programó el juego en apenas 511 bytes de ROM. La carrera se representaba mediante LED rojos: el jugador cambiaba entre tres carriles para evitar otros vehículos y podía seleccionar cuatro velocidades. Era un sistema completamente dedicado, sin cartuchos ni juegos intercambiables. Auto Race está considerado el primer juego portátil comercial basado íntegramente en electrónica digital de estado sólido, y abrió el camino a la posterior línea de juegos electrónicos deportivos de Mattel.