Lanzada en 2007, My Life fue una peculiar portátil dirigida principalmente al público infantil que giraba alrededor de un simulador de vida virtual. El jugador creaba un personaje y desarrollaba su vida realizando actividades, comprando objetos y relacionándose con otros personajes. Los cartuchos ampliaban la experiencia con nuevos contenidos y actividades, siguiendo el éxito de los juguetes de vida virtual de la época.