Commodore presentó el C128 en el CES de Las Vegas de enero de 1985 como sucesor avanzado del Commodore 64 y último ordenador doméstico de 8 bits comercializado por la compañía. Su rasgo más singular era reunir tres entornos en una sola máquina: un modo C128 con 128 KB de RAM y BASIC 7.0, un modo de alta compatibilidad con Commodore 64 y un modo CP/M basado en un segundo procesador Z80. Además del VIC-II compatible con C64, incorporaba el controlador de vídeo 8563 VDC para una salida RGBI de 80 columnas. El diseño de hardware estuvo dirigido por Bil Herd.