El E3 fue presentado por Amstrad en septiembre de 2004 como la tercera generación de su familia E-m@iler. Por £99 combinaba teléfono, correo electrónico, navegación web limitada, cámara digital y videollamadas mediante módem de 56 Kbps, en una época en la que la banda ancha todavía no estaba extendida en todos los hogares británicos. Amstrad lo concibió como un terminal doméstico sencillo capaz de acercar servicios de Internet a usuarios sin ordenador. Para una colección de videojuegos resulta especialmente curioso porque también permitía descargar juegos clásicos de ZX Spectrum y, a diferencia de los E-m@iler anteriores, se comercializó con un mando específico para jugar. Los títulos descargados se almacenaban en sus 64 MB de memoria, creando un inesperado vínculo entre este terminal de comunicaciones de 2004 y el catálogo de Sinclair, compañía cuyos derechos había adquirido Amstrad años antes.